Un viejito tenía un perro, su única compañía por casi de 15 años. Lamentablemente un día, el perro se murió.
El estaba tan unido a su perro, que fue a ver a su Rabino y le preguntó si podía decir Kaddish (una oración) para el perro.
El Rabino le dijo:
– Sr. Bernbaum, Usted sabe que somos una Congregación Ortodoxa, Kaddish es sólo para los humanos, no para animales.
De todas formas -dijo el Rabino- hay una nueva congregación Reformista unas dos cuadras mas abajo. Vaya y pídale a ellos que le digan Kaddish por su perro. Usted sabe… estas corrientes nuevas son lo suficientemente “liberales” como para hacerlo.
El viejito le agradeció el consejo al Rabino y en la despedida le dijo:
– Perdón Rabino, antes de ir allí le hago una consulta adicional ya que a ellos no los conozco bien y no quiero ofenderlos. Usted cree que aceptarán mi donación de 90.000 dólares para la Congregación en memoria de mi pequeño y amado perrito Moshe ??
– Cóoooommooooo !!!!… gritó fuertemente el Rabino… pero Don Bernbaum hubiera dicho antes que el perrito era judio!!
November 29, 2002 at 2:02 am
Perfectamente traspasable a cualquier gran religión con iglesia organizada.
Sectas, a fin de cuentas 😦
LikeLike