Gorka Moral, al que tengo el placer de leer en mi lista de correo favorita sobre escepticismo, ha creado este “diario” para su hijo de 2 meses y medio. Siempre me ha gustado como opinan los niños 😉
La web no tiene desperdicio, aunque aquí destacamos este artículo sobre el petróleo, que Oier ha conocido ha raíz de lo del Prestige 😦
“Este fín de semana me he enterado de qué es el petróleo.
Es un bicho negro, que vive en el mar y que cuando se despista, o lo despistan los barcos de más de veintipico años, se queda varado en las playas, preferentemente en las gallegas, y se descompone formándo fúel y lo ensucia todo.
Este singular animalejo (como diría Félix Rodríguez de la Fuente*), es enorme de grande, y puede medir desde metros, para los que lo ven desde tierra adentro por la tele, que como la tele es pequeña, por eso lo ven así, a kilómetros, según los que lo ven desde el aire, o desde la orilla. Perspectiva lo llaman.
Yo creo que se expande y se contrae, según respire aire del noroeste, o del sureste, o se dirija hacia un país extranjero, o hacia Galicia, que le gusta mucho, porque suele ser visto por ahí cada cierto tiempo (lo que creo es que se alimenta de marisco, porque cada vez que viene, deja de haber en las pescaderías). También me parece que es un amimal tímido, por eso cuando se le ve en vivo, desde lejos, se le ve en toda su magnitud, pero en cuanto ve una cámara de televisión, se intenta esconder porque le da vergüenza.
También hay que tener cuidado con el petróleo, porque al ser tan grande, cuando abre la boca para comer quisquilla, se puede tragar también gaviotas, y otros peces, que no se come, porque no le gustan, y claro, le pasa como a mí cuando como demasiado, los vomita, pero en su caso, manchados de negro.
Pero no lo hace a posta. El petróleo es un animal bueno. No hay más que ver cómo juega con todas esas personas que se acercan a la orilla para jugarcon él.
Toda la culpa la tienen esos barcos grandes y viejos, que le despistan con sus motores ruidosos y hacen que se choque con las playas, y una vez allí, ya que está, se pone a devorar marisco, que le gusta mucho. Si por él fuera, se quedaría en altamar, comiendo plankton, que es lo que gusta más, excepto el marisco, claro, pero como es un poco vago, por no ir hasta Galicia, se conforma con poco.
Pues nada, solo quería pedir a los Gallegos que le cuiden bien y le den mucho marisco para que coma y no se muera, porque en las playas no hay mucho plankton. ¡Ah! Y a los del acuario, les pediría que no sean brutos, que por muy grandes que tengan las peceras, el petróleo no cabe. Así que no se empeñen en intentar meterlo. Además les iba a salir un dineral la alimentación, y es bien sabido que el gobierno no da subvenciones a cualquiera.
Oier
* Esto es un añadido de mi aita, que es el que me transcribe el diario, ¿o pensabas que sabía escribir? ;-))”
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