Pues mira que yo lo paso mal cuando tengo la regla, pero creo que no me metería un chute de hormonas gratuíto.

(Publicado en El Mundo Salud)

¿Tomaría usted una pastilla si así pudiese tener la regla sólo una vez cada tres meses? Antes de contestar, piénselo de nuevo. Pues ese es el debate que va a tener lugar en Estados Unidos en los próximos meses, el responsable: ‘Seasonale’, un compuesto de hormonas capaz de suprimir la menstruación durante noventa días.

De un lado, quienes aseguran que se trata de la ‘fórmula mágica’ que todas las mujeres han estado esperando durante décadas; enfrente, quienes denuncian la desnaturalización a la que se somete la naturaleza femenina con este tipo de fármacos. «La misoginia está detrás de todo ello», denuncian incluso los grupos feministas.

‘Seasonale’ aún no ha llegado a las farmacias de Estados Unidos, pero se espera que la FDA (el organismo que autoriza y regula el mercado del medicamento en aquel país) lo apruebe definitivamente en los próximos meses. Por el momento, el compuesto atraviesa aún las fases experimentales, y 1.400 voluntarias de 47 ciudades estadounidenses ya lo han probado con éxito.

Seasonale ‘funciona’ igual que la Píldora, aunque cada caja contiene 84 pastillas en lugar de 21. Al igual que la anticonceptiva, esta ‘supresora’ está fabricada a partir de estrógenos y progesterona, dos hormonas presentes de forma natural en el organismo femenino que regulan el ciclo reproductivo. Ambas sustancias se encargan de que el ovario produzca un huevo cada mes, y se genere además una capa de tejido en la pared interior del útero para su fertilización. Cuando esto no se produce, esa capa debe ser expulsada junto con una gran cantidad de sangre, que es lo que explica el origen de la menstruación. Lo que hace Seasonale es ‘engañar’ al organismo para suprimir este ciclo normal.

Tanto la Píldora como el nuevo fármaco se complementan con siete pastillas completamente inocuas, que tienen como objetivo lograr mimetizar al máximo el ciclo reproductivo natural; en este caso, se suprime éste durante tres meses en lugar de durante tres semanas. De hecho, según admiten algunos expertos en declaraciones al diario ‘Washington Post’ muchas mujeres ya utilizaban la Píldora de esta manera, ‘manipulando’ los ciclos para tener la regla en el momento menos inoportuno para ellas o incluso saltándose las píldoras de placebo para no menstruar nunca.

Menos optimista se muestra Joan Chrisler, profesora de psicología y presidenta de la Sociedad para la Investigación del Ciclo Menstrual, quien incide en los aspectos más controvertidos de la nueva píldora: «todas las culturas han desarrollado sus propias prácticas para sobrellevar el tabú y el estigma que significa la menstruación, Seasonale no es más que una nueva manifestación de los prejuicios sociales que existen contra la regla». Como ella, mucha gente se pregunta si esto no es una aberración, si es cuerdo manipular de esta forma el ciclo reproductivo de una mujer.

Además, hay quien se pregunta por los posibles riesgos de este tratamiento. Según los responsables del producto, el único problema detectado hasta el momento es una pequeña hemorragia antes de tiempo, aunque los responsables del producto aseguran que incluso eso desaparecerá con el tiempo. Pero, ¿existe riesgo para el feto en caso de un futuro embarazo? ¿Y cáncer? Algunos científicos consideran que podría incluso reducir el riesgo de cáncer y quistes de ovario, así como endometriosis y otras enfermedades inflamatorias.

El fabricante, los laboratorios Barr prefieren insistir en las ventajas que supone no tener la regla en tres meses, ni calambres, ni migrañas, ni sudores, ni crisis de ansiedad periódicas cada cuatro semanas… «Estamos hablando de dar a las mujeres la capacidad de controlar su propia menstruación y, en definitiva, obtener una mejor calidad de vida», asegura Hester M. Songer, de la Facultad de Medicina de Filadelfia.

Las encuestas también parecen favorables al producto, e incluso quienes se oponen admiten que la idea es muy popular entre muchas mujeres: «Muchas estarían encantadas», asegura Johnston-Robledo, autora de varias investigaciones sobre las reacciones de las mujeres ante la menstruación en la Universidad de Nueva York.