Os aseguro que después de ver los comentarios en el grupo francés FRCD estaba yo algo mosca viendo a conocedores de la ciencia ficción y aficionados a la primera película que usaban mucho la palabra “merde” para referirse a esta entrega.


Así que fui yo en el plan más palomitero posible, sin esperar nada. Casi diría que fue mi alter ego Manolico más que yo a verla. Con lo que este post es de los dos. Espero no ofender a nadie si parezco demasiado duro o demasiado mordaz. A partir de ahora la cuento de cabo a rabo, así que vosotros mismos.

Bien, tenemos para empezar las famosas letras verdes y todo el cine callao, no chistaba nadie. Manda narices, a ver si hace lo mismo la gente en las pelis de Cronenberg, por ejemplo pero no caerá esa breva. En la primera secuencia tenemos a Trinity que tras una escena de lucha se tira por la ventana de un edificio y un agente detrás de ella se tira también y se lian a tiros por el aire. Uno ya empezaba a pensar que menuda tontería lo de los tiros, pues total se van a hacer polvo los dos en cuando lleguen alsuelo. Pero no, menos mal, era un sueño de Neo.

A bordo de la Nabucodonosor a la que le han cambiado el nombre y ahora se llama Nebicaneser, se enganchan a Matrix a ver qué pasa con el oráculo pero no hay nadie por allí. Morfeo anda algo preocupado y deja a otra nave para que vigile si da señales de vida, y ellos se vuelven a…. ¡A Fraguel Rock! (sí, a mi también me dio esa impresión), digo a Sion, donde les da la bienvenida el primer Jar-Jar Binks de la película, un tipo bastante torpón y orejudo que les da la brasa todo lo que puede. Allí la mujer del piloto (que es el cuarto de la tripulación) anda de morros con su marido por ir con Neo y su pandilla, que ya se sabe que son gafes y siempre mueren todos menos ellos, se nota que ha visto muchas películas la señora y sabe que siempre la palma el secundario amigo de los buenos. Neo luce traje

de cura en Matrix y es un profeta en su tierra, sólo falta que le pongan velas como a San Pancracio.

Bueno la gente de Sion anda algo acojonada porque están todas las naves de vuelta, así que Morfeo da un discurso. Primer rollo de la noche, la arenga del Morfeo, ya podrían los Wachowsky haber visto Patton o incluso haberse leido discursos de Franco, que la arenga da asquito. Les cuenta que vienen calamares a tutiplen para destruirles y les dice “No hay que tener miedo, y sabéis por qué?” “Porqué?” “Porque estamos aquí” “Bieeeeeen”. Vamos ni que hubiera metido gol el Real Madrid,pues sí que se les contenta con poco a los tipos. En fin, que están todos contentísimos de que vengan los calamares, por lo visto, y se montan un fiestón. Uno ya pensaba que iba a escuchar el “Vamos a jugar, tus problemas déjaloooos” Pues no, es una fiesta dance, por lo visto los fraguels se han modernizado y a saber lo que se han metido en el cuerpo que van tan a lo loco. Neo aprovecha para echar un kiki a la Trinity, que anda cada vez más estropeada la pobre, todo eso con música de bacalao de fondo. De lo más romántico, vamos. Al cabo del rato Neo se va a dar una vuelta y se encuentra con un consejero algo mayor que le tira los tejos y no sabemos si Neo se deja o si no.

Al día siguiente, como no podía ser de otra manera, Morfeo no solo es perdonado por su insubordinación, por dejar una nave ahí arriba contra las órdenes dadas, sino que le conceden dos capitanes voluntarios para que le acompañen con sus respectivas naves con él a buscar el oráculo. Se presenta un capitán calvo que ya sabemos que la va a a palmar y la ex-novia de Morfeo que ahora es la novia del jefe de todas las naves. El jefazo se queda con dos palmos de narices. Cuando se van un judas (en todas las películas tiene que haber un judas que siempre lleva perilla o barbita) va a cargarse a Neo, pero lo salva el brasas sin querer, y ahí termina la penosa participación de éste.

Volvemos a Matrix, y Neo para dar con el oráculo va a través de un contacto. El contacto resulta ser un chino que enseguida se pone a pelear con él, en una escena de lucha nada del otro mundo que Jackie Chan había superado de largo. Entonces resulta que el chino se peleaba porque sólo quería saber si Neo era el elegido. No sólo yo estoy sorprendido de la gratuidad de la peleíta, el propio Neo también lo está y le dice “haber preguntado” (ahora me saldrá alguien con que eso es un procedimiento de autentificación, y yo le preguntaré si es preciso que todo se resuelva a base de leches). Total que le abre una puerta y allí está el Oráculo, echando de comer a las palomas. Después de una conversación anodina sobre el destino para aquí y para allá (segundo rollo de la noche), le dice a Neo que en realidad ella es un programa y que por eso sabe tanto. Después de decirle que tiene que buscar al generador de claves para acceder al núcleo de Matrix, por medio de un tal Merovingio que lo tiene prisionero, el oráculo se va y viene mi personaje favorito, el agente Smith, que por cierto que no le voy a perdonar a los Wachowsky lo que han hecho con él. Resulta que se pone a darse de leches con Neo, y se duplica y reduplica hasta lo indecible. Joer, ya sé que Neo es el elegido, pero el agente Smith lo han convertido en un pelele, ni 100 de ellos pueden con Neo. Bueno, pues además de eso también lo han convertido en gilipollas, pues llama a más y más dobles suyos, que no hacen sino estorbarse mutuamente. Cuando nos empezamos a aburrir de la peleita, pues los agentes Smith no dan más juego que fichas de dominó que van cayendo, Neo coge una vara y empieza a jugar a béisbol con los agentes, con un Bullet Time marca de la casa. Le quitan la vara y sigue el rollazo, hasta que al final Neo hace lo que debería haber hecho al principio y todos estábamos esperando, salir volando. Otra escena de lucha que nos han colao los Wachowsky por las buenas, lo único bueno lo de la vara.

Y ahora llegamos a la parte más absurda de la película. Nuestros héroes llegan a un restaurante donde se encuentra el Merovingio, que es otro Jar-Jar Binks, aún más cargante que el primero, que habla con un acento francés insufrible y se tiene por muy refinado, y es el mayor plasta que servidor ha visto en su vida en una pantalla de cine (queda pues claro por qué trataron tan mal a la peli en Cannes los franceses, y por otra parte pienso que esta parte del guión debe haberla escrito el idiota aquel de las “freedom fries”). Bueno, nos echa un rollo acojonante sobre la causalidad y todo para contarnos que ha envenenado el postre de una de las comensales (tercer rollo de la noche). Como el Merovingio solo está nteresado en hacerse el guay, su esposa, que es Mónica Bellucci y resulta ser lo mejor de la película, como está harta del Merovingio (no nos extraña en absoluto) accede a entregarles el generador de claves a cambio de un beso por parte de Neo (ya ves tú, mira que podría haberles pedido cosas). Neo al final accede y le damos la razón, pues la Trinity a su lado es un gato escaldado. En fin que resulta que el generador de claves es un ferretero japonés muy simpático él. El merovingio manda tras ellos a unos gemelos rastafaris albinos, que dejan a Neo fuera de la persecución al cambiar los sitios a los que dan las puertas. La persecución acaba en una autopista, en lo que es la persecución de coches número 678.962 de la historia del cine, sólo que más exagerada que de costumbre. Lo único destacable, el choque frontal de dos camiones a todo trapo con bullet time incluido, aunque se note el ordenata que no veas.

En fin, para no aburrir diré que la cosa se resuelve en un edificio en el que está el acceso al núcleo de Matrix, que Trinity acaba en la misma situación que en el sueño del principio, que de nuevo Neo demuestra su habilidad para hacer caer a cien agentes Smith como si fueran fichas de dominó, y Neo accede al núcleo donde vemos a …

¡Philip K. Dick! o al menos se le parece (debe ser un homenaje, ¡bueno! más P.K.D. tendrían que leer estos tíos para saber como se escriben diálogos),que dice ser el arquitecto de Matrix y le larga a Neo el cuarto rollazo de la noche. Entre tanta palabrería creo entender que el oráculo es de los malos y su función es mandar al Elegido para allá, que Elegidos ya ha habido varios, que son fallos del sistema, y que en cada iteración todo se resuelve con la destrucción de Sion y la vuelta del elegido al subsuelo con unos cuantos para fundar una nueva. Y para esto, que es el meollo de la película, tanto rollo, ya ves. Por cierto ¿como es que Neo no le dice que sea un poco más clarito o le pega un par de leches, una de dos? O mejor que se las pegue directamente, por plasta.

Como la primera peli pero al revés, Neo salva a Trinity en nombre del amor (ooooohhhh), aunque en realidad es un masaje cardíaco lo que le hace, y finalmente acaba la cosa con que Neo es capaz de cargarse con la mente los calamares en el mundo real (¡!), quedando en coma. Nuestros héroes son recogidos por una nave en la que va el Judas. Y aquí quedó la cosa…

… y aquí no quedó la cosa, pues tuvimos que asistir a diez minutos de créditos (con música para batidora moulinex, taladradora black and decker y afeitadora philishave en do mayor) en los que nos enteramos hasta de quien sacaba a mear al perro del tercer operador de cámara. Todo para un trayler brevisimo de la tercera película en la que sólo se ven unas cuantas leches.

En fin, que queréis que os diga, me quedo con los Animatrix, aunque creo que me uno a la recomendación de Acege. “Esto” hay que verlo 😀